Essay by Janet Batet (Spanish)

María Plana: El flagelo de la esclavitud en la era Global

Janet Batet

 

El tráfico de personas es uno de los fenómenos más alarmantes del mundo contemporáneo. Se estima que anualmente alrededor de 2.5 millones de personas son víctimas de este denigrante actividad ilícita cuyo lucro es únicamente sobrepasado por el tráfico de drogas. El tráfico de personas es el crimen organizado de más rápido crecimiento del mundo, generando 7 billones de dólares cada año.

La mayoría de las víctimas son mujeres entre 18 y 14 años de edad, pero se estima que anualmente más de 1.2 millones de niños son objeto de esta nueva forma de esclavitud que asola al mundo contemporáneo.

Una de las áreas más lucrativas de esta nueva forma de esclavitud es la explotación sexual. El protocolo de esta esclavitud moderna involucra en una primera etapa la seducción a través del engaño para que la víctima abandone voluntariamente su hogar en busca de un futuro mejor. Una vez extirpadas de su espacio originario, las victimas son obligadas a entregar cualquier documento que las identifique e inmediatamente comienza el ciclo de abuso a través de la explotación sexual o trabajo forzado.  La víctima es despersonalizada, sometida y denigrada. Los métodos de coerción incluyen fuerza, fraude, coacción y amenazas de muerte tangible con el fin de explotar al individuo en las formas más inhumanas.

A pesar de que desde el año 2000 existe el Acta de Protección a las víctimas de violencia y tráfico de personas, gran parte de la sociedad contemporánea desconoce la existencia de este crítico fenómeno con el que coexistimos a diario y las víctimas ignoran que la ley las ampara.

María Plana es un proyecto instalativo de carácter interactivo cuyo objetivo es despertar conciencia con respecto a este acuciante fenómeno de carácter global. El título de la instalación se basa en el popular personaje de la literatura infantil, Flat Stanley, el cual ha inspirado uno de los proyectos de red entre niños más importante a nivel mundial. Gracias a The Flat Stanley Project, los niños descubren como son otras partes del mundo en las que Flat Stanley se aventura y deja sus memorias.

El personaje central, María Plana, es una reapropiación de las populares muñecas de papel con las que jugamos en nuestra infancia. El sentido de vestir y desvestir está aquí profundamente ligado a la despersonalización de la mujer obligada a la explotación. Pronto, el inocente juego de cambios de atuendos deviene una empresa macabra a través de la cual el mundo fácil de la seducción y la belleza, devienen la peor de las trampas.

En el suelo, yacen innumerables cartas, testimonios de víctimas del tráfico de personad. Incitados por el juego, pasamos una y otra vez sobre la voz silenciada de estas víctimas, contribuyendo nosotros mismos a la reproducción del insostenible flagelo.

Las cobijas con calados en crochet aluden al hogar. Sólo a través de sus calados se hace parcialmente la luz que devuelve la humanidad a estos seres. Realizadas en material industrial antideslizante, la cobija advierte sobre el peligro inminente y la necesidad de asirnos a valores humanos que rompan el flagelo.

María Plana está en todos lados, pero nadie repara en ellas. Puede ser víctima de explotación en su propio hogar, en las áreas metropolitanas de sus países de origen, o allende el mar, pero nadie las oye.

Eco de esta tragedia anónima son los visores estereoscópicos cuya ubicación como antesala de la instalación y en diferentes puntos de la ciudad procura la identificación directa del público con esta acuciante problemática. Los dispositivos funcionan a su a la vez como incitación a la localización de la pieza central, implicando activamente al espectador en la búsqueda de María Plana.

El proyecto inicial, ahora circunscrito al espacio de la galería, es la antesala a El proyecto María Plana. Como Flat Stanley, María Plana debe convertirse en una red de alcance público alimentada por los testimonios que ahora yacen en el suelo, silenciados. Sólo así, a través de una red de educación organizada, podemos crear conciencia a nivel social de esta nueva forma de esclavitud, haciendo de estos testimonios un arma de denuncia y alerta. Tal es el sentido de acción social que anima a la artista.

 

Usted Está Aquí: La Historia de María Plana, es una obra de instalación de la artista y fotógrafo Venezolana Leslie Gabaldon